¿Qué es el duelo? Es un proceso natural de adaptación emocional que ocurre tras una pérdida significativa, como la muerte de un ser querido. No hay una única forma correcta de vivirlo; cada persona lo experimenta a su manera y a su propio ritmo.
Es el mecanismo de defensa que activa la mente ante el shock. Nos protege del impacto de la pérdida. Sentimientos como la confusión o la incredulidad están presentes en esta etapa. Incluso es normal actuar como si nada hubiera pasado.
La frustración puede transformarse en enojo hacia uno mismo, otras personas, el destino o incluso la persona que partió. Es una expresión del dolor profundo que no encuentra explicación.
Surgen pensamientos relacionados con las posibilidades y los hubiera, así como intentos mentales de cambiar el pasado. Es común buscar acuerdos internos, culparse o imaginar escenarios alternativos.
El dolor se presenta con toda su fuerza. La tristeza, el cansancio, la desmotivación o el llanto son frecuentes. Es una etapa clave para conectar con la verdad de la pérdida.
A pesar de lo que se suele creer, no se trata de “superar” la pérdida, sino de aprender a vivir con ella. Aceptar no significa olvidar, sino integrar el recuerdo del ser querido en una nueva manera de vivir.
Artículo por
J. García López
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